A la victoria abultada conseguida el pasado sábado, hay que analizar la presente situación. La que suma es la confianza, ganar por tanta diferencia de goles hace que el equipo crea que pueda hacerlo todo bien y da ilusión y motivación suficiente cómo para alcanzar los próximos compromisos de liga. Lo que resta es la excesión de la misma confianza, creer que ya lo tenemos todo ganado, creer que por el simple hecho del resultado del ya pasado nos podemos asegurar lo que viene por delante. Conocimiento erróneo el que crea que ya somos los mejores sin haberlo demostrado aún, el mejor es el que trabaja para más día a día pensando que puede ser mejor aún. Por ello, es tan peligroso el defecto de confianza cómo el exceso, busquemos siempre el equilibrio, por ello es necesario trabajar a más, a más incluso cuando se ha perdido un partido igualado. Estas situaciones son las que realmente se deben manejar con la suficiente inteligencia cómo para saber que el partido que tenemos el sábado es una final más, una final que no se gana si no se trata cómo lo que es, un partido que decidirá nuestras aspiraciones. Vayamos partido por partido pues, los partidos en los que hay que demostrar brillantez son los próximos dos compromisos, los que decidan a qué nivel estamos. Hablemos de mejorar y no de lo que hemos mejorado ya..
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martes, 4 de octubre de 2011
Equilibrio
A la victoria abultada conseguida el pasado sábado, hay que analizar la presente situación. La que suma es la confianza, ganar por tanta diferencia de goles hace que el equipo crea que pueda hacerlo todo bien y da ilusión y motivación suficiente cómo para alcanzar los próximos compromisos de liga. Lo que resta es la excesión de la misma confianza, creer que ya lo tenemos todo ganado, creer que por el simple hecho del resultado del ya pasado nos podemos asegurar lo que viene por delante. Conocimiento erróneo el que crea que ya somos los mejores sin haberlo demostrado aún, el mejor es el que trabaja para más día a día pensando que puede ser mejor aún. Por ello, es tan peligroso el defecto de confianza cómo el exceso, busquemos siempre el equilibrio, por ello es necesario trabajar a más, a más incluso cuando se ha perdido un partido igualado. Estas situaciones son las que realmente se deben manejar con la suficiente inteligencia cómo para saber que el partido que tenemos el sábado es una final más, una final que no se gana si no se trata cómo lo que es, un partido que decidirá nuestras aspiraciones. Vayamos partido por partido pues, los partidos en los que hay que demostrar brillantez son los próximos dos compromisos, los que decidan a qué nivel estamos. Hablemos de mejorar y no de lo que hemos mejorado ya..
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