Nos pasa exactamente lo mismo cuando nos piden una opinión, hay veces que no damos una opinión sinó que lo confundimos con un "lo que deberías hacer es..". No nos damos cuenta de que los consejos no son para seguirlos, los consejos son para tenerlos en cuenta.
En la apuesta de confiar pasa exactamente lo mismo, parece que la apuesta de confiar siempre implica una contraprestación. Parece que cuando tenga que confiar en ti, tengo derecho a exigir alguna cosa. Y en realidad esto no es así. La confianza es una entrega que no tiene nada que ver ni con exigir ni con esperar, es algo que a mí me pasa. Confiar no es una cosa que se decide sino que es algo que me pasa. Lo que pretendo con confiar es que el otro sepa que yo confio en él.
La confianza es un pilar tan importante en el trabajo en grupo cómo en cualquier otro campo, que si carece es prácticamente imposible que la situación vaya por el camino correcto o que funcione.
No hay comentarios:
Publicar un comentario