viernes, 6 de abril de 2012

Hagan eco de la fuerza emocional.

Se sigue dando mucha índole a la inteligencia escolar cómo inteligencia principal. Lo cierto es que la inteligencia escolar nos ofrece una información pero hoy no nos ofrece ni sentimiento ni emoción.

No paro de oír a personas de mediana edad apagadas, con arrepentimientos de no haber oído su propia voz cuando sintieron fuertes emociones de querer hacer siendo muy jóvenes y fueron instruidos de forma contraria, fueron instruidos con continuar una formación que lo único que les adjudica es a un empleo futuro, una formación que no garantiza que seamos en un futuro personas de verdad.

Sin embargo conozco a personas, pero muy pocas, de mediana edad con una cierta dósis de locura, misma locura adoptada de la emoción de un jóven que quiere continuar aprendiendo con el corazón. Personas de verdad de las cuáles siguen sonriendo de los momentos que no han parado de vivir, personas que en su día sintieron una fuerza emocional y la siguieron, ésas son las personas que continúan sonriendo.

He entendido que la fuerza emocional que sentimos jóvenes es la fuerza con la que se debe caminar, es la fuerza que nos debe instruir. En definitiva, quizás pensamos demasiado y sentimos muy poco..

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